domingo, 19 de octubre de 2008

La imagen le pertenece a este estupendo artista.
http://spacecoyote.deviantart.com/art/Futurama-Super-Happy-Fun-Show-46124117

"Señor, señor!" dijo el alterado científico, entrando apresuradamente en la habitación.

El capitán de las Fuerzas de Seguridad Espacial dio un respingo, sobresaltado por la súbita y alterada aparición del prometedor joven. Se giró, con el ceño fruncido, y el rostro serio, y miró al muchacho con esa mirada que amenaza. Ya podría ser algo importante, o el joven sufriría de su iracunda impaciencia.

"Que ocurre, Makos." preguntó el Capitán.

"Hemos conseguido descifrar el mensaje que llegó hace nueve meses, desde el sector I-48." dijo el joven, sujetando un arrugado papel entre sus temblorosas manos.

"Y bien?" dijo secamente el alto oficial.

"Parece ser que proviene de una civilización inteligente, intentando establecer contacto!" el muchacho parecía a punto de echarse a llorar de la emoción.

El Capitán se giró hacia las numerosas pantallas que poblaban la sala. Millares de estrellas brillaban en ellas, chispeando, tintineando con ese silencioso parlotear, con ese lenguaje místico y milenario. Tantos secretos ocultaban tras sus fulgurantes auras, tras su poderoso corazón nuclear. Tan hermosas eran, y tan terribles a un tiempo.

Era normal la reacción del muchacho. Finalmente, tras tantos años de exploración por el frío e inmenso espacio, no estaban solos. Habían encontrado vida anteriormente, en cientos de sistemas estelares en la cercanía. Sin embargo, o eran planetas poblados por animales, o eran demasiado incivilizados, o demasiado bélicos, como para poder establecer un contacto con ellos. El Capitán no esperaba vivir para llegar a ver el día en que sus exhaustivas búsquedas diesen con el fruto de un contacto con otra civilización, la cual debía estar interesada en encontrar, al igual que ellos, vecinos en el vacío. Aquel había sido un texto codificado en lenguaje matemático, difícil de descifrar, pero que denotaba un genuino interés en contactar pacíficamente con otra civilización.

"Que dice?" preguntó el Capitán.

"Bueno, es un poco extraño... lo primero nos dice que son SETI, y explica que son formas de vida formadas de carbono, y que respiran oxígeno, y beben agua." dijo Makos, mirando su informe arrugado, y medio roto.

Estupendo. Pensó el Capitán. Nos cuentan sus debilidades. No deben ser demasiado inteligentes.

"Luego nos dicen que son un planeta pequeño, el tercero a partir de un Sol. Viven en una galaxia en espiral llamada La Vía Láctea." dijo el joven, algo afligido.

El Capitán miró al inmenso mapa que tenían del Espacio Conocido, un enorme tapíz de cientos de metros, que cubría toda la pared de la inmensa sala. El Sector I-48 era un trozo de cinco metros por cinco metros. EL Capitán no pudo más que preguntarse cual de los miles de galaxias en espiral dentro de ese sector sería la culpable. Cual de los millares de estrellas sería la madre de aquel mensaje. Y cual de los miles de millones de planetas albergaría aquella raza.

Pero ante todo, no pudo evitar preguntarse como una raza con tan poco criterio había sido capáz de desarrollar una tecnología suficiente como para enviar un mensaje al espacio exterior.

Al menos podía alegrarse de la estupidez de los SETI, ya que de haber dado con una raza hostíl, estarán lo suficientemente seguros de que no serían atacados.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Pharaoh Hound.


La Foto no es mía. Todo el mérito es de este fotógrafo.
http://ohiobatgirl.deviantart.com/art/Diesel-a-Pharaoh-Hound-5020713

En lo personal, me enamoré de esta raza por tres cosas. Su caracter, su carencia de graves taras genéticas, y su aspecto exterior.

Origenes:
El perro del faraón, o Pharaoh hound, es una de las razas más antiguas del mundo, llegando a originarse entre los años 4000-3000 AC. Pese a su nombre, se cree que su origen está en la isla de Malta, lo que ha impedido que la raza sea popular. Se trata de la cuarta raza más impopular del mundo.
Los escritos en antiguos jeroglíficos, y los dibujos en las pirámides, datando del antiguo Egipto, muestran que la raza se difundió por esta zona, y ganó mucha popularidad. Se le usaba, principalmente, como cazador de caza menor, y como fiel compañero de los grandes faraones (de ahí su nombre).
En Malta se le conoce como el Keb-Tal Fenek, que literalmente significa perro de liebre.

Personalidad:
Independiente, tranquilo, agradable, y buen perro guardián. Es un perro inteligente, lo que hace su adiestramiento complicado, ya que se deberá innovar para no insultar su inteligencia, y que el animal se fruste.
Aparte del humano, es la única raza capáz de sonrojarse.
Son grandes cazadores, y pese a ser buena compañía para otros perros, no deberán estar junto a animales pequeños, ya que el instinto de caza del perro es muy fuerte.
Son tímidos y reservados con los extraños, y gustan de estar en casa tranquilas, sin ruidos fuertes ni sobresaltos, o se volverán huidizos. Toleran a los niños, pero siempre que estos estén bien educados, y sean conscientes del caracter independiente del perro.
Su foco de atención es muy limitado, y tiende a aburrirse con facilidad.
Nunca se le debe dejar suelto, ya que el perro huirá si detecta caza. Así mismo, hay que tener en cuenta su agilidad, y se deben tener en jardines cerrados con una valla alta, o el perro la saltará.

Salud:
Dado que no se ha criado con fines comerciales, esta raza es resistente, y carente de taras genéticas. Pese a ello, el perro puede ser muy susceptible a los insecticidas, y a los medicamentos.

Ejercicio:
Es un perro inactivo en el interior, pero necesita de largos paseos y ejercicio diario si se le tiene en un piso.
El perro se encontrará muy a gusto con un pequeño jardín.
Nunca se le debe tener en climas fríos, y de hacerlo, tomar las adecuadas medidas para protegerlo del clima.
Aún en climas cálidos, al perro le gusta dormir junto a su familia, en suelo relativamente blando.

Esperanza de Vida:
11-14 años.

Cuidados:
Una de las razas más limpias, no desprende el fuerte y acre olor característico de otras razas. El perro hace un buen trabajo limpiándose a sí mismo.
Pese a ello, un baño ocasional, y la limpieza de piel y pelo muerto con un cepillo blando es suficiente cuidado.

Estandar:
Peso aproximado 20-25 kg.
Altura entre 51-65 cm.

Comprar Con los Ojos.

http://moonsongwolf.deviantart.com/art/The-Moonsong-Pack-54582690

Como habitualmente, el dibujo en cuestión le pertenece al estupendo artista de arriba.

Hoy, al salir de casa, me crucé con una situación sospechosamente familiar. Una señora paseaba con su carrito, y su perro, un pomeranian macho negro. A su vez, un hombre con dos perrillos pequeños se acercó, los dos perros estaban sueltos. Como es natural, los dos perrillos se acercaron al pom, y la señora se apresuró a coger al animal.

"No se preocupe, no muerden!" dijo el señor.

"Pero el mío sí." Respondió la señora. "Lo que tiene que hacer es llevarlos atados."

Me ha hecho mucha gracia la situación, ya que yo tambiñen tengo un pom. Son unos perrillos adorables, unas pomposas bolas de pelo, unos peluchitos de grandes y brillantes ojillos negros, con carita simpática y traviesa. Claro, todos los niños en seguida se acercan a tocar a esa deseable bolita de pelo. Pero la perra tiene otras opiniones sobre lo que a ella le resulta deseable.

Esto me lleva, antes de proseguir, a enlazar con otro pensamiento. La buena mujer llevaba un carro, con un niño chiquitín.

Bien, a los pomeranian no les gustan los niños. Son perros excelentes para familias adultas, para gente mayor. Gustan de lugares tranquilos, sin ruidos, de casas donde puedan andar a lo suyo sin preocuparse, investigar, experimentar, jugar. Son perros inteligentes y muy inventivos, siempre se les ocurre alguna travesura, pero a su vez son independientes como gatos, con una personalidad muy similar a este, y un caracter cercano al de sus hermanos los lobos.
El pom es uno de los perros más cercanos al lobo. No les gustan que los manoseen, ni que los atosiguen, ni que los cojan ni agobien. Su poca paciencia y su mal caracter los hace susceptibles de morder, y de volverse agresivos. No es una buena opción para los niños.

Esto me llevó a pensar que la gente no sabe elegir al perro. Estoy abiertmente en contra de los expositores en las tiendas de animales. La gente compra con los ojos, y no con la lógica.

Antes de adquirir cualquier animal, cualquiera, se debe hacer un profundo análisis de sus requerimientos, y de sus necesidades, del caracter, del ambiente, del tamaño, del pelo, y todos aquellos factores que puedan influir en el animal.
Para una persona que pase poco tiempo en casa no es recomendable tener un perro de pelo largo que requiera cepillados diarios, (el pom), o que mude mucho (Dálmata, dovermann) por la misma razón. Yo, a este tipo de personas, les recomendaría un gato, aunque un Chino Crestado hace el truco.
Una persona que no le guste que esten encima de ella no podrá tener un perro como el carlino, ya que estos requieren, y exigen, mucha atención.
Una persona que viva en Murcia no debería tener jamás un perro de las nieves, si no uno más adecuado al clima.
Aquellos escrupulosos no deberían tener perros de morro chato, ya que son susceptibles de babear.
Los que no tengan experiencia con perros no deberían adquirir razas como el perro lobo checo, el husky, o el malamutte, ya que son razas que requieren de dueños con caracter fuerte para su adiestramiento.
Aún así, perros como el lobo checoCzech Wolf Dog.

Y ante todo, nunca, NUNCA, jamás, se deben tener perros pequeños con niños. Por dos razones fundamentales. El perro pequeño es impaciente, y de mal caracter, generalmente. Un niño lo pondrá nervioso y solo conllevarña que el animal se vuelva asocial y huidizo.
La otra, el perro pequeño es un animal de huesos finos, y poco peso, lo que lo convierte en delicado. Un niño demasiado pequeño podría dañarlo seriamente, o matarlo, si lo aprieta demasiado al abrazarlo, lo pisa, o juega inadecuadamente con él.

Hay razas que son llamativas. Por ejemplo el Golden Retreiver. Todos tienen un golden, es tan bonito, y tan noble... pero es un perro grande, y come lo que come un perro grande. Requiere de cepillado diario, y largos paseos como cualquier animal de su tamaño.

El Dobermann, principalmente activo, son inteligentes y de caracter fuerte. Necesitan un adiestramiento adecuado, y largos paseos, ejercicio diario, o en su defecto una parcela por la que moverse.

El Huskly, precioso, parece un lobo. Es un lobo. Inteligentes, activos, no pueden estar solos por que se aburren, y su imaginación los vuelve peligrosamente destructivos. Tendrás que darle un sentido a tus órdenes, o el perro no las obedecerá.

Cocker, ahora no está tan de moda como hace años, pero era el perro de toda familia con niños. Irónicamente, el pequeño cocker tenía el caracter del dobermann, y requería un fuerte adiestrador para amansarlo y volverlo obediente. Nada peor para estar con niños.

Perros de caza varios. Activos, nerviosos, necesitan mucho ejercicio, y se siente más a gusto en grupo. Entre ellos el pointer, el beagle, basset, galgo, y el bloodhound.

Aparte del caracter y necesidades del perro, hay que centrarse igualmente en la salud del perro. Perros como el pastor alemán tienen grandes problemas de salud, taras genéticas por las cosntantes mezclas en su cría, endogamia generada por la cría selectiva, por la elección de los miembros más adecuados para generar los mejores ejemplares. El Pastor tiene, entre otros, displasia de cadera.
El Dálmata, sordera genética.
Los perros pequeños, difilcutad respirativa, por la traquea pequeña, y problemas de rodilla.
Los perros de morro chato, problemas de respiración.
El Shar-Pei, problemas de piel por sus pliegues.
Y una larga lista de ETC.

No me explayaré ahora en las explicaciones de cada raza. Haré algunos post independientes con las razas más vendidas y sus requierimientos, aparte de poner algunos de interés personal.

Espero que las personas que lean este post, a raíz de ello, se aventuren en una investigación más profunda, y cogan a su perro en función de las necesidades, y no por su belleza, o por su adorabilidad. Un perro no es un mueble, o un peluche, es un ser vivo con una personalidad, y unas necesidades, que tienen que ser equiparables a las nuestras. No podemos permitir que un perro malviva en un intento de amoldarse a nuestros hábitos vitales.
Un perro es un amigo, no un capricho. Si no están seguros, no compren.

martes, 14 de octubre de 2008

El Bicho.


Esta foto sí es mía, pero igualmente, tengo todos los derechos sobre ella.
El Bicho es, como cariñosamente la llamo, mi perrita. Es un pequeño felpudo con dientes, y muy mala leche, que en el fondo de su faceta gruñona, y su mal caracter, tiene un pequeño corazoncito. Es como esos supervillanos de las pelis, que sabes que, pese a querer conquistar el mundo, adoran a su gato, o a su pez dorado. Pues ella es igual, adora a su humano.
Ese humano no soy yo. Yo solo soy el otro supervillano al que Bicho no puede dominar. Nuestra pugna eterna acabó por que yo me resistiera a sus adorables encantos de peluche chiquitín, y se impusiera mi mala leche sobre la suya, y mis cojones sobre los suyos (que los tiene grandes como pelotas de tenis).
La vida del Bicho es de ese tipo que todo el mundo envidia. Vive para jugar con la pelota, comer, dormir, y yo creo que para urdir como dominar el mundo. Por que si no, no se explica por que, cuando los demás perros duermen, se ponen a lloriquear, y ella cuando sueña se pone a gruñir. Soy de la opinión de que, de haber nacido humana, tendríamos a una pequeña Hitler dando vueltas por aquí, lo cual sería conflictivo de encontrarse con Koenig.
Para el caso, normalmente hago tributos de aquellos que he perdido, y tiendo a olvidar de los que aún están aquí, a los que quieres con igual intensidad. Ellos también se merecen una pequeña oda en su honor. Algún día le sacaré una foto al Enano, y haré un post sobre él.
Un besazo Bicho!

Monstruo.


Por supuesto, el dibujo no es mío, ni se está usando con ánimo de lucro. Le pertenece al autor, y todos los derechos sobre el mismo.

El lupino miró a los ojos al toro. La mirada inteligente, fiera, brava del ónice animal se clavó desafiante en el rostro del licántropo. Sangraga profusamente por los numerosos cortes, pero su natural adrenalina no le permitía sentir dolor. No podía, necesitaba estar cuerdo, íntegro, para mostrar todo su valor, su única posibilidad de supervivencia. Con admirable coraje, el bovino agachó la cabeza mostrando los imponentes pitones, y resopló con fiereza, pateando el suelo con los cascos hendidos.
Ruge al Viento aguardó. Estaba cansado, con el cuerpo dolorido, y una fea herida de cogida en un brazo, pero se mantuvo estoicamente frente al toro. Respiraba agitadamente, su naturaleza humana le hacía percatarse del dolor, pero su alma de guerrero de Fenris le obligaba a ignorarlo deliberadamente. Habría sido un deshonor, una cobardía, abandonar el arena por un rasguño tan nimio, que ni era nimio ni rasguño, pese a que no lo admitiría abiertamente. Sangraba mucho, y dolía como los mil anillos del Wyrm.
El silencio en el arena era tenso, expectante. Cientos de ojos miraban con atención al lupino y al toro, a la presa convertida en bravo guerrero. El viento susurraba, galopando como una alegre brisa salvaje, levantando una tenue neblina de polvo alrededor de los dos combatientes, nublando la vista de los demás lupinos.
La Camada de Fenris celebraba aquel encuentro como una ancestral tradición. Antiguamente era un ritual de iniciación de los guerreros, en los cuales los jóvenes de la camada debían mostrar su valía en un combate abierto contra un igual, un animal tan digno y honorable como ellos, el Toro Bravo, o toro mediterraneo. Actualmente se había convertido en una festividad anual, en las cuales el más bravo macho de las cuidadas manadas que tenían los Fenris era elegido para luchar contra uno de sus mejores guerreros. Ni que decir tiene que ambos combatientes se encontraban tan en igualdad, que el veredicto de la lucha no se apreciaba hasta que uno de los dos caía mortalmente herido, o muerto.
En lo que se tarda en inhalar una bocanada de aire, los lobos cesaron de respirar, el mundo se congeló, y la brisilla juguetona galopó lejos de allí, congelando el tiempo en aquel lugar. Con un fiero bramido, el toro, llamado Castellano, se lanzó contra el lupino, haciendo un alarde de su fuerza y majestad. Bajo su piel azabache, los músculos se movían como poderosas dinamos, demostrando vitalidad y juventud pese a que la lucha se alargaba ya casi una hora, y ambos guerreros estaban agotados.
Ruge al Viento aguardó. Calculó. Respiró. Sintió sus venas palpitar bajo su piel, los músculos tensarse, los tendones listos como resortes. El cuerpo mortalmente quieto, como una peluda estatua de marmol plateado. Ante los ojos azules de Ruge al Viento, el toro se desplazó cada vez más lentamente, los fotogramas del mundo pasando ante su mirada con más precisión, el toro y él encerrados en una burbuja ajena a la difusa realidad del exterior. Esperó...
El toro bajó la testa, y sus ojos de tierra lo perforaron. Sabía que iba a morir, pero no se rendiría, en su corazón el alma guerrera tan fuerte como en el interior del lobo. Embistió.
Con un ágil salto, Ruge al Viento se lanzó contra Castellano. Hizo un quiebro a un lado, y saltó sobre el lomo del toro, agarrándose con las garras al lomo negro. De un rápido mordisco, clavó las potentes mandíbulas en la nuca, y le partió el cuello con su poderosa fuerza.
Ante todo pronóstico, el toro no se desplomó de forma patética, ni lamentable. Cayó de rodillas, con gracia y elegancia, y se tumbó a morir con clase, y dignidad. Como un guerrero vivió, y como un guerrero cayó, exhalando su último y glorioso aliento en el arena. Y como un guerrero se le aclamó, y se le honró. Los lobos aullaron en honor a Castellano, y el Theurge de la tribu celebró un ritual en agradecimiento y honor al guerrero caído, y con honores se colmó. Delicadamente, dos Ahroun llevaron al animal hacia las hogueras donde lo prepararían para cocinarlo. Los huesos y restos serían llevados de vuelta a la dehesa, donde descansaría su cuerpo, y regresaría a los pastos, para alimentar a las nuevas generaciones de bravos.
Ruge al Viento no se sintió ofendido por que su éxito fuese olvidado. Siempre se honraba primero al guerrero caído en la batalla, fuese toro o lupino, ya que este mostró hasta el final el valor, y nunca volvió la vista atrás. Ya llegaría el momento, esa noche, en la cena que se celebraría en su honor, donde sería recibido con los clamores a su victoria. Lanzó un débil aullido por el toro caído, y se retiró para lamer sus heridas y descansar su vapuleado cuerpo antes de que la noche se alzase.
"Te parecerá bonito lo que has hecho!" ladró una voz a su espalda.
Ruge al Viento se giró y vió a Depreda al Arbol, un Hijo de Gaia de una tribu vecina. El lupino estaba escuálido, delgado, y su mirada parecía arder con ascuas. Ruge al Viento no pudo evitar pensar que habría sido un buen guerrero, de no tener la mente llena de pajaritos y flores.
"No veo que mal acabo de cometer." Ruge al Viento respondió tranquilo.
"Has matado a un animal inocente, por tu sadismo, y tu crueldad. Has humillado a una creación de Gaia." dijo Depreda al Arbol.
"Es un ritual. El toro murió luchando honorablemente, como un guerrero, contra mi. No ha sido matratado, ni humillado." dijo Ruge al Viento tranquilamente.
"Acaso le has preguntado al toro si quería luchar?" iracundo, Depreda al Arbol agarró a Ruge al Viento del brazo de forma temeraria.
"No, pero los toros son valientes guerreros, y para ellos no hay mayor honor que caer en combate. Como para cualquier hijo de Fenris. Esto es un concepto que un cachorrillo de Gaia no entiende." dijo Ruge al Viento, mirándo al lobo de forma tensa, y desafiante.
"El mundo le pertenece a los animales. No a los humanos, ni a los lupinos, que nos hemos convertido en una plaga, y creemos que el mundo es nuestro. Que derecho tenemos nosotros de elegir el destino de los animales sin preguntarles?" dijo el joven lupino.
"Si tan seguro estás de que nosotros, y nuestros hermanos los humanos, hijos de la tierra por igual, no merecemos este planeta, entonces te invito amablemente a que seas el primero en iniciar el suicidio colectivo." dijo Ruge, cansado de escuchar lo que, a su parecer, eran tonterías.
"Eres un sádico, y un asesino, como todos los que apoyan esta festividad bárbara y salvaje. Defiendo los derechos de los que no pueden hablar." ladró indignado Depreda al Arbol.
"Escucha, cachorro, hay cosas más importantes en el mundo, que preocuparse por la muerte de un toro. Hay gente muriendo de hambre, abortos, guerras, hay pobreza, y analfabetismo, crispación y miseria, todo ello a manos de hombres ricos y poderosos sin escrúpulos, que roban a los pobres para ser ellos más ricos. Respeto tu opinión, pero no necesito que me des lecciones de moralidad." dijo Ruge al Viento, perdiendo la paciencia, pero no la compostura.
"Pues prefiero mil veces ver morir a los humanos, antes que a los pobres animales que no tienen nada que ver. Que han de importarme los abortos? No han nacido, no son seres!" espetó Depreda al Arbol con desprecio.
Aquello lo dejó estupefacto, anonadado. Miró al Hijo de Gaia incrédulo, como si ante él se ocultase un diablo con piel de perro raquítico.
"Vuelve a acusarme de sadismo, y sed de sangre. Lo que tu predicas es la venganza, la mayor y peor pasión humana, la que más dolor y sangre ha derramado. Vuelve a acusarme, tu que defiendes la voz de quien no habla garou, y niegas la vida y la voz a quien no ha nacido. Vuelve a acusarme de bárbaro, y sádico por enfrentarme a un guerrero con mis garras desnudas, tu que deseas ver la sangre de cachorros humanos inocentes derramarse, que lloras la muerte de un guerrero, pero no la de un civil humano a manos de soldados y misiles." Ruge al Viento, pese a su calma, miraba con fiereza al lupino.
"Desde hoy, para esta tribu, te llamaré Asesina al Humano. Todos habrán de saber tu palabra y lo que predicas, pues aquel que hace guerra contra el débil es una deshonra para toda la nación Garou. Márchate, pues tu presencia solo mancilla estas buenas tierras!"
"Que harás?" lo desafió Depreda al Arbol.
"Yo no te mataré, pero eso no implica que mis hermanos de camada no te arranquen una oreja, o las dos. Márchate antes de que los lobos de verdad descubran tu presencia, y te echen de aquí con menos modales que yo." ladró Ruge al Viento.
Depreda al Arbol no se lo pensó más. Había tentado a la suerte lo suficiente como para saber que Ruge al Viento iba en serio. Se alejó de allí, sin saber que las noticias vuelan con alas de Corax, y que ni tan siquiera los benévolos Hijos de Gaia gustaban de la presencia de quien predica la muerte de los hombres.
Ruge al Viento recibió con honores su fiesta. Se alzó victorioso, como guerrero de Fenris, y celebraron los lobos hasta bien entrada la noche, en nombre del lupino, y en nombre del valiente toro.
NOTA: Pese a ser una historia de ficción, y no entraré ahora en detalles sobre lo que pienso de los toros, quería enfatizar sobre la conversación. Por sorprendente que parezca, los comentarios de Depreda al Arbol son reales, dichos (casi textualmente, aunque con cambios decorativos, el contenido es el mismo), dichos por un usuario de youtube en un video sobre rejoneo. Me parece triste que haya personas tan hipócritas y demagogas que prediquen el derecho a la vida de los toros, y muerte a los hombres. Pero lo más triste es que alcen la voz por aquellos que no hablan, y defiendan el aborto. Demagogia barata, y sadismo puro en las palabras del 90% de los que vi en este video, al estilo del más intenso nazismo.

Volando Libre.




Por supuesto, la imagen no me pertenece. Es de este artista.



se apuntan a la moda de los quizzes, que a propósito, me parecen petones. Nunca suelo poner los resultados, pero esta vez me he animado.




You Scored as Latios
You love your family so much. You couldn't live without them.
Latios
80%
Ho-oh
75%
Eevee
70%
Mew
60%
Latias
60%
Gengar
45%
Lucario
40%
Skitty
35%
Charmander
35%
Entei
30%

domingo, 12 de octubre de 2008

El Faraón.


Aviso: La imagen, como TODAS las que pongo, le pertenecen al autor, y están sujetas a copyright. No me pertenece, ni a mi, ni a nadie que pretenda robarla con ánimo de lucro. Por supuesto, la imagen tampoco está aquí para lucrarme.
En la cuna del imperio, se muestran, en toda su gloria y crueldad, las diferentes casas cortesanas, cual un sutil Menzoberranzan. Hombres y mujeres, elegidos a dedo por otro hombre o mujer cuyo criterio, inteligencia, y poder de mando es un asunto cuestionable. Hombres y mujeres que representan lo más bajo de la sociedad, aquello en lo que odiaríamos convertirnos, aquello que, como hombres o mujeres, aborrecemos. Son seres cuya sed de poder, egoismo, egolatrismo, narcisismo, y sutil prepotencia, les acerca al más oscuro lado de la fuerza.
En un sistema político, en una democracia representativa (que ni es democracia, ni es representativa), son ellos los que enaltecen, cual dictadura, el poder, y ejercen con este sus más retorcidos deseos. Para los sufridos ciudadanos, solo nos queda ver como las arcas del estado se vacían, y el dinero que tan sudorosamente ganamos, se esfuma en pagarle los altísimos sueldos a unos tipos que viven del cuento, que no han hecho nada con su vida, que no se han sacrificado por estudiar (la mayoría de las veces). Seres que se adentran en el seno de los partidos, y luchan con intrigas a la usanz cortesana, eliminando con sutiles tretas y venenos a sus adversarios, para alzarse gloriosos con la corona del poder. Entonces solo les queda eliminar a los más altos de las casas, y erigirse conquistadores del país.
Ellos no saben lo que es trabajar, lo que sufrimos los demás para ganar el dinero que nos roban sin escrúpulos. Nos arrebatan el escaso resultado de nuestro sudor con multas, impuestos, parquímetros, y demás inventos que se les ocurra, para que al final solo unos pocos nobles dispongan del poder adquisitivo, y los súbditos trabajemos para pagar sus dementes caprichos. No contentos con ello, nos aleccionan en lo que a ellos les parece digno, o indigno.
Intuyo que ya se habrán dado cuenta de que, en concreto, me refiero al señor Gallardón. Su faraónica obra, (bajo mi opinión, necesaria), conllevó un gasto a la comunidad enorme. Sin embargo, la gente le apludió. 3 años de obras, y se acabó. Con que sutilez su vil majestad nos engaño, con que viperina lengua se nos convenció de su magnanimidad. Era su obra, y el pueblo, contento con su gesta, le aclamó en las urnas con un rotundo y apoteósico triunfo.
Pero el faraón no estaba contento. En su mente enloquecida quiso mostrarse aún más glorioso, quiso que su ser fuese recordado por los siglos venideros, como el gran faraón que reformó Matrit, la bella y extensamente poblada capital del imperio. Quiso construir los más bellos puentes que cruzasen sus gloriosos túneles de marcha lenta. Pero para ello, no llamó a los sufridos arquitectos y trabajadores del imperio, quiso mostrarse mecenas de los más prestigiosos artistas. No le preocupaba el dinero, su pueblo, docil y fiel, pagaría con gusto sus deudas sin quejarse, pese a que todas las casas de Matrit refunfuñan en silencio, y todas las gentes del imperio se desaniman sintiendose desamparados.
El gasto se multiplicaba, y empezaban a faltar los recurso. Los súbditos del faraón de Matrit, y del Führer de España, veían como se desvanecían sus impuestos, y como escaseaban los servicios de los que tanto alardeaba la multinación. Desamparados, demasiado débiles como para enfrentarse al poder de los políticos, y la amenazadora influencia del clan de los banqueros, y de las casas de empresarios, el pueblo languidecía, escurriendose como sombras diarias, recorriendo sus caminos hacia un destino incierto. Estaban demasiado desunidos, demasiado enfrentados, entre los diferentes pueblos de la multinación existían demasiados rencores como para apartarlos a un lado y aliarse por luchar contra la lacra que les dominaba sin piedad.
No contento con su gesta, el Faraón buscaba formas de conseguir aún más dinero, para efectuar aún mas magníficas obras que remodelasen esta hermosa ciudad. Que gran gloria era ser Faraón de Matrit, conseguir, como un artista con su cincel, dar forma a la piedra que componía la ciudad, y convertirla en la más bella y gloriosas de toda la multinación. Pero para ello, necesitaba conseguir aún más fondos. No importaba si la bella Matrit ya estaba endeudada para los próximos 40 años, ni si comenzaban los recortes en servicios tan esenciales como dependencia, y educación. Cualquiera que viviera en Matrit estaría tan orgulloso, que no necesitaría nada más.
Pero los pobres súbditos del faraón solo veían en su obra muros grises y sin vida. Trucos y tretas sutiles, como los rádares y límites de la M-30, para sangrarles hasta el último céntimo que les quedase en sus asfixiadas carteras.
Desde su despacho, el Faraón veía como los comerciantes utilizaban hombres disfradados de carteles, cuponeadores repartiendo publicidad, y demás estratagemas, para dar a conocer su tímido nombre, en un mundo conquistado por las grandes multinacionales. No usaban los paneles reglamentarios destinados a tal fin, y, por ello, no pagaban el dinero que le había de corresponder al Faraón por dar a conocer su pequeño negocio.
Entonces congregó a la población, y les hizo saber de su decisión. Todo cuponeador, hombre anuncio, y coche anunció, estaría prohibido de ahora en adelante. Era indigno para una persona convertirse en un método de publicidad. De ahora en adelante, solo podrían utilizarse los paneles reglamentarios para publicitar un negocio.
Los ciudadanos alzaron sus voces, ellos sí se sentían indignados y discriminados, al ver como su Faraón les intentaba inculcar una idea en sus mentes, les educaba en lo que a él le parecía correcto y lo que no, sin tener en cuenta las consecuencias. Todas aquellas familias de sufridos trabajadores, que vendían sus cuerpos para colgar un cartel. Todas aquellas personas que sacrificaban el coche que con tanto sudor habían comprado, para convertirlo en una horrorosa feria de letras y dibujos multicolor. Todos aquellos muchachos, caminando bajo el sol, y la lluvia, repartiendo panfletos, y viendo como los viandantes los tiraban ante sus narices, por ganar unas monedas que llevar a casa. Todos ellos se quedarían sin trabajo, obligados a repintar sus coches, obligados a ir a la cola de paro, y con el corazón acongojado ante el futuro incierto que les esperaba.
COmo pagarían sus hipotecas?
Como pagarían sus coches?
Como alimentarían a sus familias?
Parecía que el pueblo, sintiendose insultado y avasallado por su gloriosa personalidad, rugirían con la voz del dragón, y se alzarían contra el Faraón. Pero no ocurrió. Como un globo, el pueblo se hinchó y se enalteció, pero por una fisura escondida, el aire escapó, y el globo languidecío, deformado y debilitado. Eran demasiado cobardes, tenían demasiado miedo, o, sencillamente, no sabían que hacer para luchar contra las castas que los dominaban sin escrúpulos. Las gentes se dispersaron bajo un cielo encapotado, y solo quedó el murmullo en cada casa, el refunfuñar por lo bajo, el quejarse con discrección, como temiendo perder lo poco que les quedaba por alzar sus voces contra el Faraón, o contra el Führer.
Satisfecho, el Faraón Gallardón se sentó en su despacho, y comenzó a urdir sus siguientes planes de conquista. No era menos sabido que aspirara al poder del Führer, pero que horribles consecuenciás podría traer si llegase a alzarse con tal título. Eso era un misterio.