miércoles, 21 de enero de 2009

De Derechos y Deberes.

http://alecan.deviantart.com/art/Fire-fire-fire-105858551

COMO SIEMPRE: Copyright. La estupenda imagen le pertenece al artista linkeado arriba.

En principio, el dibujo no tiene demasiado que ver con el tema al que me atrevo a proceder, salvo por el hecho de que así me siento con algunos temas. Sobre todo cuando la gente me viene a hablarme de sus derechos, y de mis deberes. A veces nos encontramos en una situación en la que solo tenemos deberes, y más deberes, y nuestra labor es respetar los derechos de otros, cuando nuestros propios derechos naturales se ven vulnerados por leyes injustas, que protegen a ciertas tendencias políticamente correctas.

Al cabo del día a día me encuentro con estos hechos. Me encuentro con que tengo cierto derecho a estudiar, pero no el deber de hacerlo en unas condiciones adecuadas, tanto climatológicamente, como situacionalmente. Es decir, o pasamos frío y calor, o no vamos a estudiar. Y aún si vamos, me encuentro con que mis compañeros vulneran mi derecho de atención en clase con sus charlitas sin sentido. Eso sí, atrévanse ustedes a decirles algo, que es muy probable encontrarse con un puñetazo en un ojo, o cuando menos, amenazas de muerte. O como en mi caso, una salvaje embestida con otro vehículo (perteneciente a uno de los mentados individuos/as), que yo muy habilmente evité, dada mi pericia al volante.

Pero ese no es el tema que me dispongo a comentar. Es más bien relacionado con mi post sobre los perros, puesto que como soy una persona horrible, cuando escribo algo, me lleva a querer saber más (estos días e aprendido mucho sobre el gallego), y me pongo a investigar. Esto me ha llevado a leer algunos de los comentarios más deleznables, intransigentes, y repletos de mala educación y falta de empatía, que he leido nunca. Es muy triste que en pleno siglo XXI, en este terruño aún queden personas que piensen con la mentalidad arcaica de los siglos medievales, y como dije, mis derechos se vean vulnerados por semejante pandilla de terroristas sociales.

Me refiero a mi derecho de disfrutar con mi mascota como si fuese uno más de la familia, como es el caso. Para una parte de la población de este país, que mucho le queda por aprender de Europa, los perros son perros, y debido a su asco innato a todo animal, merecen poco más que un poco de pan y agua, y gracias. Eso sí, a sus hijos no los toques, que son los reyes del mambo.

Y digo yo, amante de los animales, pero que siento total aversión por los niños (y cada vez más, lo admito, y no por culpa de las criaturitas, si no de sus padres que los educan como a salvajes). Digo yo, por que he de soportar la presencia de esos pequeños simios sin pelo?

He tenido que soportar en restaurantes la presencia de esos encantadores angelitos, aguantar estoicamente como los infantes galopaban como cabras montesas alrededor de mi mesa, gritando como babuinos. En uno de los casos, incluso uno de los infantes se tropezó con mi mesa, y casi derrama el vaso de coca cola, o puede que fuese cerveza, que había en ella.

He tenido que expresarme a gritos en un restaurante, por que resulta que estoy un poco sorda, para poder hablar con mi pareja. Todo por que los infantes en las zonas de juego se desmelenaban, y eran peor que los propios perros que tantos padres critican.

Han sido cientos las veces que, paseando con mi perra, me encuentro con pequeños macacos abordándome para acariciar al animalito. Aquí nos juntamos con dos factores, el primero mi aversión hacia la presencia de estos bichejos maleducados. El segundo, mi perra muerde. No, no la llevo con bozal por que va atada, y pesa 4 kilos, y porque nadie tiene por qué acercarse a mi animal. Y ante todo, por que no se fabrican bozales tan pequeños.

No me gusta cuando los niños sienten curiosidad por mi, y en su inocencia, se me acercan y me preguntan gilipoyeces, o intentan entablar una conversación conmigo. No puedo, soy una persona horrible, que no soporta encontrarse con seres cuya comprensión es limitada, y con quienes no puedo entablar una conversación medianamente inteligente.

Resulta que mi perro no puede entrar en una playa, pero yo tengo que aguantar ir a una, y encontrarme pañales usados, envases de yogures, bebidas, comidas, cuando no son botellas rotas, jeringas, y plastitas humanas. Eso sí, aún en el supuesto de que decida quedarme en una playa, tengo que soportar a los crios corriendo y salpicando arena y agua, tirando la pelota, gritando, pisoteándome la toalla si me descuido, etc.

Si me alojo en un hotel en vacaciones, no puedo ni tan siquiera estar en paz. Los padres se desentienden de los niños, y van a descansar, despreocupados, echándose la siesta mientras los mocosos corren por los pasillos, gritan, pegan golpes a las paredes, etc.

Luego están los casos de los hijos de la familia o amigos. A esos pequeños y agradables chiquitajos a los que no se les puede decir nada. Ya comenté que mi perra muerde, es un animalito tranquilo y cariñoso si no se le fastidia, pero no tiene paciencia para soportar las tonterías de los críos. Hubo un caso en que la hija de mi tío, ella con 5 años, se dedicó a molestar al animalito, mientras yo la avisaba de que dejase a la perra, que la iba a morder. Finalmente, dada su desobediencia, la perra, que ya llevaba diez minutos mostrando los dientes, hizo lo propio y se tomó la educación por su cuenta, y a su manera. En aquella situación concreta, la bronca se la llevó la perra, a lo que yo acudí en su rescate. Ella no fue la culpable, fue la niña que la molestó hasta el límite de su aguante. Pero claro, los niños tienen todo el derecho, y no se les puede prohibir, por que son niños.

En otras situaciones, me he encontrado paseando por la calle, con mi pareja, a veces sin los perros. En nuestra infinita paciencia, hemos tenido que soportar las carreras de los niños jugueteando a nuestro alrededor, cuando no se ha dado el caso de una colisión directa. Pero no pasa nada, los afanados y amantes padres lo solucionan con un: "Lo siento, son cosas de niños."
Pues no, señora, no son cosas de niños. Pero claro, no puedes hacer más que poner mala cara, por que es políticamente incorrecto que no te gusten los niños.

Tengo que soportar a los vecinos de arriba galopando por todo el salón, o los del bajo del otro lado gritando como posesos, mientras que a la mínima que ladra mi perro ya tengo conflicto con algún vecino.

Y que puedo hacer yo?

Al que no le gustan los perros lo tiene facil. Se aleja de las pocas zonas por donde la gente pasea con sus perros y listo, ya que en este país tan moderno y progresista, los restaurantes tienen prohibido el acceso de canes, al igual que las playas, los paseos marítimos, hoteles, avenidas peatonales de algunas ciudades, centros comerciales y de ocio, zoos, parques diversos, areas de niños, etc.

Pero que puedo hacer yo que no me gustan los niños?

No puedo reclamar que los niños por la calle vayan sujetos con una correa, ya que eso rozaría el maltrato infantil al parecer. Pero tampoco puedo pedir que los padres los controlen y los eduquen correctamente, por que son (con perdon de los pocos padres correctos) neurológicamente deficientes.
No existen restaurantes donde no se admitan niños, para que mi pareja y yo podamos disfrutar de una comida agradable (si puede ser con los perros mejor).
No podemos ir a un hotel a descansar, por que no existen hoteles donde se prohiba el acceso a menores.
No puedo pasear por un parque con mis perros, por que los padres, o me miran mal, o se desentienden y dejan que sus crios se acerquen a mis animales sin conocerlos.
No puedo ir a una playa, o por un paseo marítimo, por que no existen estos lugares donde se prohiban niños.
No me puedo alojar en un bloque de viviendas donde se prohiba la presencia de menores, por que es políticamente incorrecto, y no existen (o los que hay son muy caros, y de gente mayor).

Ahora bien, quien vulnera los derechos de quien?
Yo siempre voy con los perros atados. Siempre recojo sus deposiciones. Los he educado para que no ladren, y no molesten así a los vecinos. Los tengo enseñados para que sean tranquilos, y no se acerquen a nadie (vale, el cachorro aún no, pero al Bicho si). Y como yo, cada vez más gente. Pero la que tiene que tolerar soy yo, la que tiene que soportar a los hijos de otro, cuando no me gustan los niños soy yo, y la que no tiene derecho a ir a un lugar libre de mocosos soy yo. Y como yo, muchas otras personas.

martes, 20 de enero de 2009

Esos Estupendos Colegas.

http://tanci.deviantart.com/art/Trouble-in-Potions-10592129

AVISO: Imagen sometida a Copyright. Le pertenece a la autora. No está puesta aquí con ánimo de lucro.

Estas situaciones son reales, pero los nombres no lo son, para proteger las identidades de los interesados. A veces me siento maravillada de las ideas de algunos ingeniosos genios de la aeronáutica.

A) Estábamos en casa una noche, mi chico Koenig, yo, y tres amigas, Intza, Curva, y Metal. Aquella noche había llegado Koenig de un largo viaje a las Tierras del Sol, y por alguna razón que ahora no recuerdo, acabamos quedando con estas jóvenes allegadas. En principio serían solo unas cervezas, algo tranquilo, de corta duración, y luego cada uno a su casa. Pero ya se sabe, las situaciones más cotidianas se pueden tornar en las más estrambóticas, e increibles.

Fue una noche, curiosa a falta de un adjetivo más apto, y que no ofenda a nadie. Escuchar durante dos horas a Curva charlar, como diríamos, "non stop", sobre las maravillas, y fascinaciones de las deposiciones de su hija, y otros menesteres, no resultó lo más agradable que he hecho nunca. Digamos que es una de esas personas que, si le das rienda, se escapan, y no saben parar, y en este caso, su abusiva acaparación de la conversación no permitía la intrusión de una conversación de desviación. Llámese esos intentos desesperados por cambiar el tema.

Nos contó, y no es broma, las dificultades de su hija para defecar, y como tenía que ayudarla de forma "manual", a expulsar los excrementos. La operación que tuvo que pasar para reconstruir su malformada zona genital. Los problemas que podría haber tenido debido a una diagnosticada microcefalia. Todo esto intercalando las habituales puyas de "cuando tengais hijos lo entendereis". Para aquellos que no lo sepan, esta mujer es una persona bitemática, cuyas conversaciones oscilan entre su hija y los tíos.

Como personas pertenecientes a la élite universitaria, resulta ligeramente enervante ver la indiferencia rozando la aversión y el aburrimiento que Curva muestra respecto a otros temas, como la política, algunos sobre actualidad, y discusiones sobre sociedad, arte, cine, o música (que no sea OT).

Tras un par de horas, Intza sugirió marcharse, moción que yo secundé con entusiasmo, puesto que escuchar semejante monotemática comenzaba a resultar molesta. Pero nos encontramos con que Curva no quería marcharse, y Metal, influenciada por ella, y por los cócteles del Tío Koenig, no quería irse tampoco.

"Es posible que ellos quieran quedarse solos." dijo Intza.

"Pues más bien, la verdad. Koenig ha llegado hoy de viaje, y nos apetece estar un rato a lo nuestro." comenté yo.

"Bueno, no pasa nada. Vosotros os vais a la habitación, y nosotras nos quedamos aquí." dijo Curva, alegremente.

Mi cara no pudo ser más extraña. No me podía creer que existiese alguien con tanta jeta! Pues ni aunque nuestra intención hubiese sido lujuriosa, que NO lo era, quería yo tener a gente en casa. Lo cierto es que no sé qué fue lo que más me sorprendió, el morro del tamaño de una casa, o la intromisión en mi vida privada.

Antes creo que debería explicar algunas cosas sobre Curva (algunas más). Es una de esas personas que acostumbran a contarte su vida sexual, y cree que por que ella lo haga, los demás tenemos que hacerla partícipe de la nuestra, y se puede tomar la libertad de opinar. Yo soy una persona un tanto clásica, y conservadora, lo admito. No entiendo el libertinaje de la sociedad actual, ni la despreocupación con la que se visualiza el sexo hoy en día. No es como para demonizarlo, pero tampoco es un tema del que me guste hablar, puesto que son asuntos privados, que no le incumben a nadie. O acaso nos ponemos a hablar de la forma más acertada de efectuar nuestras micciones? O los momentos idóneos para lo mismo?

Bien pues, aclarado esto, me sentí enórmemente enervada y ofendida por aquel comentario, tanto que mi habitual diplomacia se desvaneció, y no pude evitar un tono un tanto molesto.

"Erm... no. Os vais." dije, cortante.

"Pero si no pasa nada. No os vamos a molestar." afirmó Curva.

"Creo que será mejor que nos vayamos todas." Intza intervino, imagino que fue al ver mi cara de mala leche.

Finalmente se fueron, y se lo agradecí enormemente a Intza por su buen juicio. Curiosamente, lo primero que hicimos según se fueron fue poner la tele y ver una peli, mientras charlábamos de política.



B) Hace un par de días ocurrieron un par de episodios con la misma individua. Resulta que la invitamos a cenar este viernes pasado, principalmente para que nos hiciese la cena, pero también me apetecía comentar algunas cosas de adiestramiento con ella. La cuestión es que yo estaba echa polvo, y me quedé dormida en el sofá, mientras mi buen chico se afanaba con el ordenador (lo que hiciese en él me es irrelevante). También influyó el hecho de que en cuestión de una hora me llamase gorda tres veces.

"Parece que tu chica te da poca juerga." se atrevió a comentar mi estupendísima amiga.

Para otros quizá pareciese un comentario aleatorio, sin mayor interés. Para los que la conocemos sabemos lo peligroso que resulta este tipo de afirmaciones, son sus intentos de desbancar, de dejar mal a la otra persona, desesperadamente tratando de agenciarse "eso" que a ella no le pertenece. Por que ella es envidiosa, y caprichosa, odia que la gente sea feliz a su alrededor, y se fija en todo aquello que sus "amigas" tienen, y que ella no alcanza, aunque nunca antes se hubiese percatado de ello. Flirtea descaradamente con los novios de sus amigas, utilizando esa máscara de inocencia de quien nunca a roto un plato.

Ahora bien, semejante comentario, cuando me fue contado, me sentó muy mal. Ella no es nadie como para meterse en mi vida privada, y el hecho de que no le contemos ni la frecuencia, ni la intensidad de nuestros affairs, implica que no los tengamos, ni muchísimo menos que haga un juicio de valor sobre ellos. Esta individua acostumbra a relatarnos como sus viajes a 250 kilómetros de distancia tardan más de 5 horas, por que en el camino se detienen para efectuar ciertos actos eróticos. Luego se sorprende de que los demás mortales no lo hagamos, aunque imagino que en nuestro caso esos 700 kilómetros, y las ganas de llegar, tienen la culpa. Por otro lado, somos humanos, no animales, como para detenernos en mitad de un viaje por carretera, meternos en un camino de campo, para follar en un coche.

Respecto a la situación de la que hablábamos, en algún momento ella pensó en despertarme, para que la llevase en coche. Es echarle morro, dicho alto y claro, puesto que yo, francamente, no tengo ningún problema en acercar a la gente. Pero cuando se me pide constantemente, pues llega un momento que cansa.

Lo cierto es que me habría gustado un poco más de protección por parte de mi chico. No tengo ningún inconveniente con que le ponga las cosas en su sitio, sobre todo después de aguantar varios desplantes, que me llame gorda, que opine de mi vida sexual, y que luego encima pretenda que la lleve a los sitios como si fuese su chofer.


C) Quizá la otra noche fue uno de aquellos momentos más divertidos que pasé. Curva se nos acopló descaradamente en casa (error mio, puesto que nos encontramos con Intza, y con ella, y no me importaba que se pasase un rato, pero Intza se fue alrededor de las 12:00). Curva esperaba que la llamase uno de esos clientes que acostumbra a tener (no comprendo por qué no cobra por sus servicios, la verdad). Mientras tanto, como estaba aburrida, se quedó tratando de desviar la conversación hacia sus temas predilectos, niña, tíos, perros... (todos sabeis que adoro a los perros, pero que me hablen con la prepotencia de "yo sé más", pues no me hace mucha gracia).

Koenig, aparentemente deseoso de mandarla de vuelta a su domicilio, se dedicó a poner videos de coches y aviones, y a explicarme cosas de armamento militar pesado. Alentada por esta conversación, y debido a mi pasión por el Eurofighter Typhoon, me adentré de cabeza en la charla. Parece ser que Curva se aburría, ya que no eran temas que la interesasen, así que, tras una hora de permanecer callada, y con la cara larga, decidió marcharse.

Su decisión de marcharse comenzó con pedirme a mi que la acercase. Mis razones fueron cortantes, había bebido, y no la iba a llevar a ningún sitio. Acto seguido me pidió que le dijese a Koenig que la llevase. Como es de esperar no dije nada, y cedí la decisión a mi pareja, cuya mirada y consiguientes movimientos lo dijeron todo.
Buscó el horario de los autobuses por internet, y ahí se zanjó cualquier discusión.

D) Uno de aquellos momentos hilarantes fue, y lo resumiré, cuando 5 amigos, conductores todos, nos dedicamos a charlar sobre coches y conducción. Ella trató con todas sus fuerzas de penetrar en la conversación, y desviarla hacia su tema favorito: su niña. Tiene gracia como su estridente voz se alzaba a un grito para captar nuestra atención, y nosotros la ignorábamos deliberadamente, de tal forma que al final acabó hablando sola.

Concluyendo por ahora, pero redactaré más historias en un futuro, solo diré que me parece fascinante como algunas personas se estancan en la evolución, o degeneran. La mala educación de este personaje me asusta a veces, puesto que yo soy una persona que tiene unas normas sociales muy estrictas, me resultan muy molestas algunas acciones. Sobre todo de una persona que rebasa los 25 años, y que ya debería saber al menos, saber estar.

Amigos.

http://kyla79.deviantart.com/art/Cozy-in-the-Common-Room-67747976

AVISO: Imagen sometida a Copyright. Le pertenece a la artista linkeada arriba. Está aquí sin ánimo de lucro.

Tengo un amigo estupendo. Es cariñoso, bueno, nunca me ha dado una puñalada trapera, y sé que nuna lo hará. Es un chico educado, que no molesta en absoluto, ni hace por ello. Se mantiene callado cuando debe, habla cuando puede, te abraza si se lo pides, o se mantiene a distancia si no le dices nada. Es sincero en sus emociones, cuando ha hecho algo más, ya que nadie es perfecto, se arrepiente, y te lo hace saber con grandes aspavientos. Cuando está contento no lo dice, pero lo ves en sus ojos, o en su rostro. Cuando tiene miedo solo busca un abrazo, o un beso que lo tranquilice.

No es ambicioso, ni complejo en su forma de ser. No pide más que cariño, y afecto. No quiere cosas caras, ni grandes banquetes, ni salidas nocturnas repletas de alcohol, ni fiestas enormes, ni lujos. Se conforma con poco, un vaso de agua, un plato de comida, y un sitio caliente donde dormir. Es noble y humilde, agradecido, y bueno. A mi, su cercanía me trae mucha tranquilidad, mucha paz, y me inspira para crear mi arte. Nunca le agradeceré lo suficiente lo mucho que él hace por mi, y sé que él es feliz con verme contenta y relajada.

Me gustaría hacer tantas cosas con él, pero no puedo.

Me gustaría salir a cenar con él, pero no puedo.

Me gustaría ir a ver ropa con él, pero no puedo.

Me gustaría ir al cine con él, pero no puedo.

Me gustaría darme un paseo por un centro comercial con él, pero no puedo.

Me gustaría ir a la playa con él, pero no puedo.

Me gustaría irme de vacaciones con él, pero no puedo.

Me gustaría sentarme en una terraza, y tomarme una cerveza con él, pero no puedo porque la gente nos mira mal.

Me gustaría que pudiese trabajar en mi despacho conmigo, pero no puedo.

Por qué? Por que a la gente le molesta su sola presencia. Por que vale más la opinión de esas personas, intolerantes, frías, intransigentes, inhumanas, que la de aquellos, que como yo, tenemos tan grandes amigos. Por que su vida vale menos que la de otros, y nuestra ilusión no cuenta. Por que nuestros derechos de disfrutar largos paseos, cenas, vacaciones, y hobbies juntos cuentan menos que el de todos aquellos que son capaces de envenenar, denunciar, o pegar a mi buen amigo. Por que las leyes protegen solo a las minorías, a las malas personas, retrógradas y ancestrales, que ven algo malo en el buen caracter de mi amigo. Por que nuestra alegría nunca cuenta, nuestra amistad para ellos no vale nada, nuestro cariño mutuo no les conmueve. Por que esas personas no lo entienden, ni lo comprenden, para ellos, mi amigo es un ser inferior, que no merece recibir el mismo trato que ellos.

Sobre todo, por que mi amigo es un perro.

jueves, 8 de enero de 2009

Regalos!!!

COPYRIGHT! Imagen sometida a copyright. No utilizar con ánimo de lucro, a no ser que los beneficios sean para el autor.

Finalmente me han regalao la paleta de dibujo. No es una Wacom, si no otra marca, pero para el caso, a mi me viene estupendamente. Ya cuando sea artista profesional me compraré una de esas de DIN A3 con pantalla incorporada, que son chulísimas, pero que valen más de lo que cuesta mi coche.

En fin, el día anterior, el cabrón de mi jefe me hizo trabajar todo el día (para disfrutar bien el día de reyes en familia!). Quizá si me diesen el plus de festividad, no me importaba tanto, pero me fastidia especialmente que todos los años, el día de reyes me hace doblar turno. Pero no he venido ahora a quejarme de mi jefe, eso lo dejaré para otro post más extenso y menos alegre.

Quería estrenar la tablet, y como soy una persona con dificultades para dejar aquellas cosas que ha empezado, pues me vicié con el dibujo hasta que lo termine. Yo misma veo todos los fallos que tiene, no esta bien proporcionado, la cara arece la de un pony de shetland, y quizá el pelo sea poco natural. Pero era mi primer intento con la paleta, y la verdad, estoy bastante contenta con el resultado (comparado especialmente con los últimos fiascos que hice al ordenador).

Bueno, espero que a todos os hayan traído lo que queríais, que yo aparte tengo un pequeño ejército de tiránidos nuevos, un manoslibres para el coche, y un perfume (mi hermano es un sol).

Feliz 2009! Que se cumplan vuestros deseos, y que tengais fuerza de voluntad para vuestros propósitos.

lunes, 22 de diciembre de 2008

Tráfico Ecológico.


La otra noche, en un alarde de curiosidad por ver la programación de las tantas de la madrugada, se me ocurrió encender la tele. Me crucé con uno de esos programas sobre ecologismo (cuya lógica es cuestionable, en el mejor de los casos). Era algo así como la mariposa azul, o el insecto verde, o alguna otra gilipoyez semejante.

La culpa es mía por quedarme a ver esos programas, pero ansiosa de saber, me picaba la curiosidad por ver los puntos de vista de aquellas personas, aquellos "ecololistos". No sin sorpresa, me encuentro como sus puntos de vista son incapaces de salir de su eje, y su notable falta de empatía a la hora de percibir la auténtica situación de las personas. Dicho claro, al resto de los que no compartimos sus puntos de vista nos toman por egoistas e imbéciles.

En uno de los squetches, hacen una comparativa de trayecto, en furgoneta desde Alcorcón-Atocha, y luego la vuelta desde Atocha en tren. En furgoneta, en plena hora punta, nos sale una cuenta de 50 minutos de trayecto, con el consiguiente gasto de gasolina. La vuelta desde Atocha contabiliza solo desde el momento en que el tren aranca, y nos da 20 minutos de trayecto, visualizado con el pasajero sentado y leyendo un periódico.

Pero que ocurre si esa misma linea la cojemos en hora punta? Sería interesante ver como el pasajero intenta leer el periódico en un tren atestado de personas, como deja pasar varios trenes por que es imposible entrar en ellos, debido a la multitud. Y que ocurre con el camino hasta la estación? O acaso todos los sufridos ciudadanos tenemos una boca de metro en la puerta de casa? O el paseo no es parte del tiempo de trayecto?
Y la espera? Algunos trenes pasan cada 20 minutos, y la pérdida de uno supone una pérdida de 20 minutos de espera, si no más. Y cuando se estropea un tren, o dependes de hacer trasbordos, la cosa se complica, corriendo de un andén a otro, de un lado a otro, con un frenético estress que al final llegas al trabajo, y del cansancio solo te apetece volver a casa y dormir.

No todos tenemos la suerte de salir de casa y entrar en el metro, y al salir del tren, tener la puerta del centro de trabajo en el mismo lugar. Resulta que la mayoría de sufridos ciudadanos tienen que coger varios trenes, o darse largas caminatas hasta la parada más cercana. Algunos de nosotros hemos cuantificados los gastos de tiempo, y tardamos bastante menos viajando en coche, que en transporte público. En mi caso, la diferencia eran más de dos horas y media, frente a los 45 minutos en coche. O ahora resulta que los ciudadanos somos tontos, y tardando menos en tren, nos vamos en coche. Todo porque somos unos egoistas que queremos contaminar el aire, y nos gusta quemar nuestro sueldo en gasolina.

Luego si cuantificamos los gastos, por aquel entonces, en mi antiguo puesto, no solo el tiempo en coche era menor, si no que debido a los precios del abono transporte mi gasto de gasolina solo era 15 euros más caro que el mentado abono, que superaba los 69 euros. 6 horas de mi vida echadas por el retrete no valen esos 15 euros. También en el mentado documental (muy objetivo este), se decía que el precio de un viaje sencillo era 1 euro. Un billete sencillo, pero un abono, dependiendo del lugar, te puede subir por encima de los 70 euros a las zonas más lejanas, y a las más cercanas rondar los 50.
En mi puesto actual, gasto menos gasolina de lo que me costaría el abono mensual. El tiempo de trayecto son 15 minutos en coche, frente a la hora y media en transporte público. Pero como somos tontos, preferimos gastar coche, y contaminar mucho, que ir en un cómodo autobús en hora punta, lleno de gente hasta reventar, y teniendo que aguantar los malos modos de la educada población española. Prefiero ir en mi coche, y si discuto con alguien, en 5 minutos cada uno por su lado, y no nos volvemos a encontrar nunca más.

Pero vease el egoismo de aquellos ecologistas, que no tiene precio. Alguno aseguró que la gasolina debería subir mucho más, y ponerse muy cara, fomentando así el uso del transporte público. Acaso no se tiene en cuenta que la subida de la gasolina supone la subida del abono transporte, por lo que probablemente nos encontremos en la misma situación. No solo eso, si no que supone la ruina de todos aquellos que trabajamos de transportistas autónomos. Los meses de aquella subida exacerbada fueron muy duros para nosotros, los conductores profesionales, puesto que todo lo que ganábamos (aquellos como yo con menos ingresos), se nos iba íntegro en la furgonetilla. Además, incluso para las medianas y grandes empresas, los costes serían tan elevados, que no podrían mantener tantos vehículos, por ende menos trabajadores que se contratarían, y más gruesas y largas las colas del INEM. Invito a todos los ecololistos con similares pensamientos a que repartan las cargas de productos por todo el país en bicicleta, así contaminamos menos. Y si el producto llega podrido, que lo paguen de su bolsillo, por no ser lo suficientemente rápidos.

Hablando de bicicletas, me fascina cuando intentan fomentar el uso de bicicleta como medio de transporte. Soy una amante de la bicicleta, y me encanta ir por el monte en ella, pero seamos serios, hay límites. Ir en bici por una comarcal sin arcenes, limitada a 90, no es ser ecologista, es ser idiota. Caben dos posibilidades, que un coche salga de una curva, no te vea, y te lleve por delante. O, que el coche te vea, intente esquivarte, y se mate él, o el que venga en sentido contrario. Pero la culpa es de los coches, que pasan muy rápido por carreteras marcadas a 90, por que pretendemos que los coches circulen a 20, y que el atasco llegue hasta la puerta de casa. Me gustaría ver que pasa si voy al paso con mi caballo, y bloqueo el camino para que ellos no pasen. Guapa seguro que no me llaman.

A pesar de estos inconvenientes menores, me gusta más cuando quieren que usemos la bici como medio habitual de transporte. Resulta que nos encontramos ciertos problemas a la hora de usar la bici, aparte de la no existencia de carriles bici en muchos tramos. Por un lado las enormes colinas y bajadas de muchas ciudades, que no las hacen aptas para ir en bici. Lo segundo, que igual tengo que recorrer 60 kilómetros, y para llegar al trabajo me tengo que levantar a las 3 de la mañana. Lo tercero, que igual al salir del trabajo tengo que ir a por los niños, y si no cojo el coche, no me da tiempo (se aplica al transporte público también). Lo cuarto, no en todas partes puedo aparcar la bici, y si me la roban, igual me hacen polvo. Lo quinto, que el día que hace frío, llueve, nieva, o similares, no solo la bici duplica su peligrosidad por la falta de adherencia, si no que al día siguiente tienes una pulmonía que te pasas tres meses en el hospital.

La bici, usada de forma no suicida, y responsable, utilizando los numerosos caminos de campo que tenemos (por donde os suelo ver, al lado hay carriles bici, o caminos de campo SIEMPRE), y sin cabreos ni imposiciones (estoy hasta los cojones de que os deis por aludidos si le pito a OTRO COCHE), es un disfrute. Pero seamos serios, esto no es Holanda como para usar la bici de forma regular, ni todos tenemos el curro a 20 minutos de casa.

Otra cosa que se intenta fomentar hoy, es el uso de energías renovables. Estoy de acuerdo en que se deben utilizar energías más limpias, pero no al coste actual. Me temo que me expresaré de forma vulgar en mis siguientes afirmaciones, pero, lo que no estoy dispuesta a pasar que a ver mis paisajes plantados de molinos, que parece que las montañas van a salir volando. Por no decir el asesinato salvaje que estos cometen contra nuestra (hasta ahora creciente) población de buitre negro, y buitre leonado. Por no mencionar que no crece NADA alrededor de los ecológicos molinos gigantes. Aparte de que generalmente no llegan a funcionar a más del 8% de su capacidad, con lo que no llegan a recuperar el gasto económico de su instalación. Es tan absurdo hacer negocios con molinos, como lo es actualmente especular con casas en alquiler (no empiezan a reportar beneficios hasta los 27 años de su compra, pero la gente es idiota y no se da cuenta).

No sería mucho más ecológico instalar en todas las casas placas solares, para reducir los gastos de energía hasta en un 40-50%, y construir nuevas centrales nucleares, más seguras y eficientes? Lo de Chernobil no es un ejemplo, el reactor nuclear era de un submarino, y ni siquiera estaba dentro de un sarcófago de seguridad. La central no voló por los aires, solo fue una fuga de agua, que no habría ido a más de haber estado dentro del sarcófago. En EEUU hubo un Meltdown de un reactor, pero el daño no fue a más (dado que pocas personas saben del suceso, y no precisamente por un secretismo de los "tiranos americanos"), gracias al sarcófago que protegió el reactor de fugas. Las centrales nucleares no son tan peligrosas como nos quieren hacer creer, pero es más importante que los jubilados pasen frío, por no poder pagar una calefacción en condiciones, ya que las energías renovables son carísimas.

El intento de fomentar los biodiesel ha conllevado una crisis mundial peligrosa, y, por supuesto, muy humana y ecológica. Lo primero, los biodiesel son derivados del carbono (si no, que me expliquen por qué mi coche puede utilizarlos sin morir en el intento), por lo tanto contaminan al igual que el petroleo, puede que tanto o más que este. Lo segundo, como los seres humanos, según Locke, somos buenos por naturaleza, y no pensamos en nuestro beneficio, podemos crear gasolina con cereales sin problemas. Una pena que yo sea fiel seguidora de Thomas Hobbes, y la historia le de la razón. Homo, homini lupus. El ser humano se ha dedicado a especular con todo lo que ha tocado sus manos, oro, joyas, y actualmente, en un alarde de nuestra humanidad, con aquellas cosas necesarias para la vida, como los pisos, y la comida.

A nosotros nos afectará la enorme subida de los alimentos, pero yo al menos estoy escribiendo mis pensamientos, y mis investigaciones en un blog, en internet. Estoy dentro de un hogar calentito, y tengo una lata de refresco a mi lado, un movil al otro, y comida en la nevera. Cada vez nos cuesta más la vida, pero al menos yo tengo todo eso. Ya no me doy pequeños viajes, ni ceno en restaurantes, ni me voy al cine los viernes de madrugada, pero sigo teniendo lo necesario para una vida cómoda. Hay personas que no pueden comer carne, y cuya dieta depende de los cereales. Si estos se ponen a precio de solomillo, no pueden comer ni solomillo ni cereales, por lo que se mueren de hambre. Personas que no tienen casa, ni comida, ni energía para calentarse, o refrescarse, no tenemos que irnos a África para ver esto. Lo tenemos aquí, en nuestro país
Pero los ecologistas no piensan en ello, no piensan en las pensiones de los jubilados, que apenas pueden pagarse la comida, cuando menos una exacerbada subida de la energía.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Agentes de Seguridad.


Anna conducía lentamente por las largas y rectas autovías de Matrit. De fondo, como única música, solo el suave ronroneo de su serie 6, BMW. Iba despacio, puesto que las administraciones del Faraón, y del Monarca de la Multinación, en su enloquecido afan recaudatorio, y en una demente manía hacia la velocidad, limitaron las espléndidas autovías y autopistas a 60 kilómetros hora. Anna, que conoció otros tiempos, hacía no tanto, le fascinaba como antes tardaba 6 horas en llegar al sur, con su pequeño cacharro, y ahora, con sus más de 200 caballos salvajes, casi tenía que parar a hacer noche en un hotel.
Pero daba igual, en aquel momento venía de recoger a Zelena, una vieja amiga del extranjero, del aeropuerto. Lentamente, se movieron por el tráfico denso, llegando a detenerse en un fuerte embotellamiento que les llevaría dos horas limpiar. Esto era normal. Las bajas velocidades conllevaban que la acumulación de coches fuese intolerable, y se formasen tales atascos que la gente se iba a trabajar a las 4 de la mañana.
Zelena miró a su alrededor, los rostros de los conductores estaban tensos, los dedos crispados alrededor del volante, y la mirada fija al frente. Parecía casi como si francotiradores los estuviesen apuntando de todos lados.
"Que les pasa?" pregunto la mujer, con un fuerte acento eslavo.
"Están nerviosos." contestó la conductora, encogiendose de hombros.
"Por el atasco?" pregunto la otra, inocente.
"Nadie se pone nervioso ya por los atascos. Intentan no tener ningún golpe tonto. Se considera delito, y dependiendo del daño, son varios meses de carcel, y automáticamente te requisan el coche." dijo la mujer.
"Tu no vas nerviosa?"
"No, tengo más riesgo de accidente si me pongo nerviosa. Pero la administración no piensa en eso. Nunca piensa en que le conviene a los conductores." contestó la otra, resignada.
Pensando en lo extraño de aquel país, Zelena accionó el botón de la radio. Una canción de heavy metal resonó por el interior del coche. Era de hacía algunos años, y más que probable el grupo se disolvió hace tiempo.
Ahora nerviosa, Anna e apresuró a apagar la música, tanteado el botón sin ser capaz de atinar son su mano temblorosa. Una vez el coche se sumió en silencio, y solo el lento rugir del motor a ralentí les acompaño, la muchacha se permitió respirar. Miró a todos lados, tomando fuertes bocanadas de aire, asegurandose de que nadie las había oído.
"Que ocurre? Solo es música!" dijo Zelena, extrañada.
"Si la SGAE lo oye, me pondrá una multa millonaria por no tener los derechos de autor, y me quitaran el disco. Son discos muy difíciles de conseguir." explicó Anna.
"Pero si es tu coche! y Quien es la SGAE?"
"Antiguamente fue una asociación de autores, que cobraban impuestos por todos los soportes. Actualmente, son un cuerpo policial de ámbito nacional, que se ocupa de que nadie viole los derechos de autor de las canciones.
Ya no se puede poner música en las bodas, ni en los coches, ni en las casas, ni en los pubs, ni en las discotecas, si no se ha pagado previamente el impuesto sobre los derechos de autor (IDA), y no son muchos los que puedan pagarlo. Tampoco se pueden comprar discos. Se alquilan las canciones durante un número determinado de reproducciones, y si luego las quieres volver a escuchar, tienes que volver a pagar.
Yo mantengo estos discos de cuando la cultura era barata y accesible a todos. Hoy muy pocos pueden permitirse leer un libro, o escuchar música, o ver una peli si no es en el cine."
"Pero como van a controlar lo que tu haces? No es violación de la constitución? De la privacidad?" preguntó Zelena.
"De el que?... Ah, te refieres a ese panfletillo! No, la vieja constitución de modifico en el 2010. Hoy en día no tenemos nada parecido a privacidad. Legalmente pueden entrar en tu casa y ver todo lo que haces o tienes en ella. Así que será mejor que si llevas libros o algo, lo escondas, o te lo requisarán." explicó Anna, resignada.
Zelena volvió a mirar por la ventanilla. Esta vez, tentada de volver al aeropuerto y regresar a su país. Todo aquello era demasiado extraño para ella, demasiado familiar en cierto sentido aterrador.

martes, 2 de diciembre de 2008

Caprichos.


Hoy se emite un programa, "Esta Casa era una Ruina", en el cual se ha arreglado el domicilio de una familia. La familia en cuestión consta de 14 miembros, los padres y 12 hijos, 6 de ellos enfermos de una patología congénita, que malviven en un domicilio ruinoso, sin dinero para poder mantenerse, y parece ser, sin posibilidades para salir de esa lamentable situación.

Pero pese a la lástima que me inspiran, no puedo dejar de preguntarme lo mismo. Por qué han tenido tantos hijos, si no tenían medios para mantenerlos?

Es el cuento de nunca acabar, pero que se agrava notablemente, cuando las inconsciencias se vuelcan en seres vivos, y peor si son humanos. Parece mentira que la naturaleza nos haya dotado de neuronas, y capacidad matemática, y que no seamos capaces de calcular cuanto y cuanto no podemos mantener.

En muchos casos, la gente se encapricha de vehículos, o de domicilios, que están muy por encima de sus posibilidades, y que les sería todo un sacrificio poder mantener. Objetos lujosos, joyas, o viajes comprados a crédito, solo por un capricho, que se podría habe pagado facilmente ahorrando un poco.

Pero dejando a un lado el materialismo, ahora que vienen las navidades, vemos los escaparates inundados de cachorritos preciosos y juguetones, parece ser que es el regalo perfecto para cualquier niñito caprichoso. Un presente que miles de veces acaba deambulando solo por la calle, atropellado en algún arcén, y las menos veces, en una perrera, o en un refugio.
Se compran sin pensar, sin tener en cuenta que son seres vivos, que cogen cosas, las rompen, ensucian, y lloran. Las personas parece ser que quieren un peluche que les mire, un perro que no suelte pelo, que no llore, que no coma, que no ensucie, que no haya que pasear. Es decir, un juguete daría más satisfacción.

Pero en este caso en concreto, son una familia sin medios económicos, sin posibilidades, y viviendo en una casa (que llamarlo casa es ir muy lejos), que es poco más que un cuchitril. Un lugar demasiado pequeño para tal número de gente. Ante todo, hay que tener en cuenta el tema de la enfermedad congénita.
Es un pensamiento mío, pero si transmito una enfermedad congénita a mis hijos, lo que no hago es tener más hijos para seguir extendiendo la enfermedad, y encima que malvivan en condiciones infrahumanas.

Pero que lleva a una familia a tener tantos hijos? Es el OPUS? Es que acaso los escritos sagrados prefieren la hambruna, y la insalubridad, antes que el buen vivir, y la comodidad?
Se supone que no son una familia creyente. Entonces es que acaso no conocían el uso de anticonceptivos? La respuesta es lógica, pero que les llevaba entonces a cometer la imprudencia, e inconsciencia de no utilizarlos?

Con todos los repetos a la familia, pero la gente muchas veces tiene lo que se busca. Si hubiesen tenido dos o tres hijos, la situación sería radicalmente diferente.